Ella le pidió que la llevara al fin del mundo,
él puso a su nombre todas las olas del mar.
Se miraron un segundo
como dos desconocidos.
Todas las ciudades eran pocas a sus ojos,
ella quiso barcos y él no supo qué pescar.
Y al final números rojos
en la cuenta del olvido.
Así nace hoy este espacio que no tendrá más valor que el que le quieran dar los que por aquí se pasen y se dejen algo de su pensamiento.
Aquí encontraréis un espacio libre con música, cine y libros.
Nace con números rojos y con ganas de llegar al fin del mundo.
Agosto 20, 2008 at 10:48 am
Muchas gracias por pasarte por nuestro espacio y bienvenido a este mundo de los blogs. Ten cuidado porque engancha. Pásate por nuestros enlaces. Hay páginas muy buenas.
Además de mucho sabiniano.
Un abrazo
Rafa
Agosto 20, 2008 at 1:44 pm
Pues muchos ánimos, que los comienzos son duros pero muy ilusionantes.
Saludos!!