Qué rara se deben sentir hoy esa pareja que llegó tarde y no pudo coger el fatídico avión. Qué mezcla de sensaciones, qué alivio y qué angustia por estar felices de seguir vivos en medio de tanta desolación.
¿Lo superarán algún día? Dice un proverbio ruso que No se muere dos veces si no se escapa de la muerte una vez.
Ellos, morirán dos veces.